Antonette_Klocko
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La reciente DANA que ha devastado diversas regiones de España, especialmente el litoral valenciano, ha generado un entorno idóneo para la proliferación de enfermedades zoonóticas, entre ellas la leptospirosis. Esta enfermedad, provocada por la bacteria Leptospira, ha cobrado relevancia en las últimas semanas con la confirmación de varios casos en humanos.
Según el Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia (ICOVV), las condiciones generadas por la DANA —como calles enfangadas, aguas estancadas y acumulación de desechos orgánicos— han favorecido la propagación de la leptospirosis en perros y, potencialmente, en humanos. Para hacer frente a esta amenaza, el ICOVV, junto con el Hospital Veterinario de la Universidad Católica de Valencia, el Hospital Veterinario de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, la patronal veterinaria AEVETVAL, el Ministerio de Agricultura y la Generalitat Valenciana, han elaborado una guía que aborda desde los protocolos de cribado y diagnóstico para profesionales de la salud veterinaria hasta las medidas de tratamiento y prevención para controlar la enfermedad y mitigar los riesgos tanto para la salud animal como pública.
Aunque la mayoría de los cachorros son vacunados contra la leptospirosis, no siempre se cumple la pauta de revacunación, lo que reduce su efectividad
¿Qué es la leptospirosis?
La leptospirosis es una enfermedad zoonótica, que puede afectar tanto a animales domésticos como silvestres, causada por bacterias del género Leptospira. Estas bacterias pueden encontrarse en aguas contaminadas con orina de animales infectados, especialmente roedores. Los perros, al igual que las personas, pueden contagiarse si tienen contacto directo con estas aguas o con superficies húmedas contaminadas, ya sea a través de heridas abiertas, mucosas (ojos, boca, nariz) o incluso por ingestión accidental.
En los humanos, la transmisión de persona a persona es extremadamente rara. Sin embargo, la cercanía entre perros y humanos puede aumentar el riesgo si no se toman las medidas de higiene necesarias. No obstante, Anna Vila, especialista en zoonosis del Hospital Veterinario de la Universidad Católica de Valencia, lanza un mensaje de calma: “El riesgo más probable es que la transmisión ocurra a partir de aguas estancadas, ropa enfangada o alimentos contaminados, y no tanto de los perros hacia las personas”.
Síntomas y vías de contagio en perros
Los perros infectados con leptospirosis pueden presentar síntomas muy variados, desde formas leves hasta cuadros graves que comprometen órganos vitales. Según el ICOVV, los principales signos clínicos incluyen:
- Letargia: somnolencia y falta de energía.
- Anorexia: pérdida del apetito.
- Deshidratación: encías y nariz secas, ojos hundidos y piel sin elasticidad.
- Fiebre y vómitos.
- Diarrea y dolor abdominal.
- Ictericia: coloración amarillenta de la piel y las mucosas.
- Poliuria/polidipsia: incremento en la cantidad de orina y en la ingesta de agua.
- Signos respiratorios y cardíacos, además de sangrado leve o moderado.
Los gatos también pueden contraer leptospirosis, aunque suelen ser asintomáticos. No obstante, juegan un papel relevante en la expansión de la enfermedad al excretar bacterias en su orina.
El contagio en perros ocurre principalmente al beber o caminar por aguas contaminadas. “Las ratas, principal vector de propagación, se ven desplazadas de su hábitat tras las inundaciones y pueden convertir la basura acumulada en focos de infección”, advierten los expertos del ICOVV.
El papel clave de la vacunación
Para mitigar el riesgo, el ICOVV recomienda extremar las precauciones en las zonas afectadas por la DANA. Entre las principales medidas preventivas se incluyen:
- Evitar paseos en áreas contaminadas
Si es posible, optar por superficies limpias como terrazas o aceras libres de lodo. En caso de caminar por zonas de riesgo, limpiar minuciosamente al perro al regresar a casa y evitar que entre en contacto con aguas estancadas.
- Higiene estricta
Si se sospecha que un perro podría estar infectado, manipularlo con guantes y mascarilla, y trasladarlo de inmediato a un centro veterinario.
- Vacunación
Según Anna Vila, “aunque la mayoría de los cachorros son vacunados contra la leptospirosis, no siempre se cumple la pauta de revacunación, lo que reduce su efectividad”. Verificar el estado de inmunización de los perros es esencial, especialmente en estas circunstancias.
El ICOVV, junto con otras instituciones, también alerta a los profesionales veterinarios de la Comunidad Valenciana la importancia de que notifiquen los casos sospechosos o confirmados a la Red Informática Valenciana de Identificación Animal (RIVIA). De esta manera, será más fácil localizar los focos de infección y actuar de manera más eficiente en términos de sanidad animal y salud pública.
Como recuerda Salvador Peiró, del grupo de respuesta de Salud Pública de la Generalitat, un caso reciente en Europa muestra la gravedad de este tipo de brotes. En septiembre de 2023, tras las inundaciones de la tormenta Daniel en Grecia, se confirmaron 45 casos de leptospirosis en humanos y un número indeterminado de perros infectados, lo que refuerza la necesidad de medidas preventivas rápidas y eficaces.
Para acceder al contenido íntegro del comunicado elaborado por el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia se puede hacer clic aquí.
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